El cambio de humor de la sociedad dejó mal parados a las encuestas y a los mercados. Primero ocurrió con el “brexit” en junio y en esta oportunidad fueron las elecciones presidenciales en EE.UU.

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El año Fibonacci 2016 se ha traído al menos tres grandes sorpresas, en estos años se producen cambios drásticos de humores en la conducta de la psicología de masas. Este cambio de humor de la sociedad dejó mal parados a las encuestas y a los mercados; la primera fue el “brexit”, donde el mercado estaba subiendo apostando por la victoria de la permanencia del Reino Unido; resultado: ganó el NO; la segunda, en octubre el referendo en Colombia al acuerdo de Paz; allí las encuestas daban un claro triunfo del sí y terminó imponiéndose el NO, y ahora el mercado festejaba subiendo la victoria de Clinton, y las encuestas le daban una segura victoria que finalmente se tradujo en una sorpresiva derrota.

Donald Trump tuvo menos votos que Hillary Clinton, pero su victoria en Estados claves lo catapultó sorpresivamente para muchos a la presidencia; esto tomó con cierto desconcierto a muchos encuestólogos, canales reconocidos de noticias y al mismo mercado que con su comportamiento descartaban el triunfo de la candidata demócrata.

Analizando la reacción de los mercados, estuvo bien curioso, la candidata Clinton parecía la abanderada del mercado alcista, y Trump del mercado bajista; aquí podemos ver una vez más cómo el mercado sanciona consensos, los futuros del Dow, Nasdaq y sp500 estuvieron en limit down, con caídas muy importantes de precios, guarismos entre 5 y 6 por ciento se podían ver en la madrugada del miércoles 9 de octubre.

Sin embargo, en la apertura formal de las 9.30 hora de Nueva York las pérdidas se habían erosionado y comandados por el Dow hemos tenido una gran recuperación en las Bolsas americanas, con el Dow haciendo nuevos máximos históricos, que por el momento no han sido confirmados por el SP500 ni por el Nasdaq.

Contrariamente a lo previsto, el mercado festejó el triunfo de Trump, y dejó descolocados a muchos operadores que tenían como mapa de ruta que con Clinton el mercado festejaba y con Trump el mercado colapsaba.

Desde nuestro punto de vista las malas noticias suelen ser compra y las buenas noticias deben ser venta, y esto demostró no haber sido la excepción.

Con respecto al comportamiento de la Bolsa Americana, dos cuestiones deben resolverme rápidamente para pensar en una onda 5 eufórica de varios meses extendida y no una trampa alcista lo que estamos viviendo.

El primer punto es la divergencia entre los tres índices, el sp500 y el Nasdaq deben confirmar los nuevos máximos históricos que está mostrando el Dow en estos días, el sp500 debe superar 2.193; actualmente le faltan más de 25 puntos y el más preocupante es el Nasdaq que está 200 puntos debajo de su techo; si esa divergencia se resuelve y los tres índices hacen máximo, estaremos en una onda 3 dentro de una onda 5 extendida.

Si ello no ocurriera, la divergencia entre los índices puede indicar un mercado bajista a la vuelta de la esquina, con mencionar que el Dow hizo su piso en enero de este año, y no confirmó el nuevo mínimo de febrero del sp500; esa no confirmación generó un gran mercado alcista entre febrero y agosto de todos los índices; si aquí ocurre en forma inversa, indicaría un mercado bajista muy cercano.

El otro tema preocupante es lo que se conoce como el breath del mercado. Existen pocas acciones subiendo contra las que bajan; el Advance Decline ratio no es propio de una onda 3 de 5) más bien de una onda 5) final, y mucho menos el TRIN, que compara el ratio de las que suben y bajan con el volumen de las que suben y bajan que aún es más alarmante; es decir que por ahora el breath del mercado está indicando a esto como una trampa alcista más que un bull market, pero eso puede cambiar si empezamos a tener más acciones que bajan en gran mayoría y el volumen apoya a las que suben y menos a las que bajan.

El mercado que aceleró su movimiento es el mercado de bonos americanos que produjeron un gran selloff, como advertimos oportunamente en el mes de julio casi en el mismo momento que se viera el piso de la tasa de 1,336% una gran burbuja en el mercado de bonos estaba a punto de explotar y ello ha ocurrido, desde nuestra alerta los bonos han cedido un 15 por ciento y la tasa ha pasado de niveles de 1,46% a niveles de 2,10%, lo que es para un mercado como el de bonos una fuerte e importante caída de acuerdo con lo proyectado.

Como dijimos en artículos previos, la combinación de triángulo y cuña de la tasa de 10 años en el descenso de 2,50 a 1,36 por ciento, nos lleva a pensar al menos en un movimiento de regreso en las próximas semanas a la zona de 2,45-2,50 por ciento, la sobreventa de bonos podría generar un ajuste en la tasa de interés de la fuerte subida, pero la tendencia alcista aún tiene terreno para recorrer.

La tasa subiendo ha llevado a un dólar firme, el euro en niveles cercanos de 1,07, la libra se ha tomado un respiro, y los operadores están desarmando el cruce largo euro corto libra, y eso ha generado una libra en niveles de 1,24 mientras el euro ha cedido posiciones con objetivo debajo de los mínimos de dos años de 1.04.

Lo que está claro es que luego de Trump hemos tenido dólar firme, y tasa para arriba, terrible componente para los commodities, donde el petróleo cedió desde 52 hasta 42 dólares, el oro desde 1.340 a niveles cercanos a los 1.200 dólares y los mercados emergentes han sufrido tanto en sus Bolsas como en sus monedas con respecto al dólar.

El “sell off” de los bonos creemos que es una tendencia que llegó para quedarse; la fortaleza del dólar americano contra las monedas centrales pensamos que está en fase terminal aunque incompleta en onda 5; lo que resta saber es si Wall Street extenderá su euforia para seguir inflando su burbuja o esta subida termina siendo en una trampa alcista y un mercado bajista es inminente. Estamos a días y semanas de saberlo, se aproximan días importantes para los mercados.