“Impeachment” en Brasil: ¿se repite la historia 26 años después?

El último domingo en Brasil la oposición al Gobierno del PT logró en la Cámara de Diputados avanzar en el proceso de “impeachment” para la presidenta Dilma Rousseff; ahora el pedido pasa a la Cámara de Senadores y de ser aprobado significaría el segundo presidente brasileño de la historia suspendido en sus funciones por un juicio político.

Lo curioso es que en la Cámara de Senadores se encuentra alguien que conoce a fondo este proceso ni más ni menos que Fernando Collor de Mello, que fue el primer presidente elegido por voto popular luego de reinstalada la democracia en el país vecino, y que asumió sus funciones en marzo de 1990, y fue suspendido en octubre del año 1992 para no regresar más a sus funciones.

Recuerdo todavía en mis retinas los pomposos titulares entre 1990 y 1992 con respecto a Fernando Collor de Mello, un personaje carismático que competía en el liderazgo de la región con el entonces presidente argentino Carlos Menem, Collor de Mello parecía tenerlo todo: buen porte, buena oratoria y prometía el milagro brasileño.

La desgracia de Collor de Mello tiene fecha de inicio en mayo de 1992, cuando su hermano denuncia malversación de fondos en su actividad pública y allí empieza un rápido desmoronamiento de su imagen, marchas de 750 mil personas solicitando el juicio político, y finalmente el “impeachment” fue aprobado por ambas cámaras en octubre de 1992, que lo suspendió por 180 días ya no regresó más a sus funciones: el 29 de diciembre envió una carta con la renuncia a su cargo.

Junio de 1992 marcó un techo muy importante en todos los mercados bursátiles latinoamericanos; algunos que ven razones en lugar de emociones recuerdo usaron este proceso de caída de Fernando Collor de Mello como la excusa para explicar la caída generalizada de las Bolsas en todo Latinoamérica que ocurrieó en el segundo semestre de 1992.

La Bolsa brasileña se desplomó en el segundo semestre, pero con la noticia de la suspensión de la presidencia, posterior renuncia de Collor el 29 de diciembre y la asunción de su vicepresidente Itamar Franco, la Bolsa de Brasil generó un punto de inflexión histórico, el fin de su caída y el comienzo de un vigoroso mercado alcista, pocos tenían fe en Itamar Franco, que podría acabar el mandato de Collor, pero no sólo que lo logró sino que en su período la prosperidad del Bovespa fue espectacular, marcando rendimientos de tres dígitos desde que reemplazara a Collor hasta el fin del mandato.

¿¿La historia se repite?? 26 años después con Dilma Roussef?? Semejanzas, diferencias.

En nuestro manual de análisis técnico publicado en 1994 demostramos cómo el mercado es cíclico y ciclotímico, y usamos de ejemplo a Brasil con el “Collorgate” como un gran ejemplo que las eclosiones políticas son consecuencia no causa de un mercado bajista.

Es decir que la salida de Collor de Mello coincidió con el piso del mercado y fue una oportunidad histórica de compra para la Bolsa brasileña.

En realidad, este fenómeno se ha dado en numerosos países con diferentes renuncias o remociones presidenciales; éstas están bien detalladas en nuestro libro “El poder de los mercados”, que puede conseguirse en la popular librería amazon tanto de EE.UU. como de México, ver http://www.amazon.com/El-poder-los-mercados-entendiendo/dp/9871587171/

Tenemos el caso de EE.UU. con Richard Nixon por el “Watergate”, que renunció en agosto de 1974; meses después la Bolsa americana generó una de las oportunidades de compra más grandes la historia.

El caso de la crisis rusa con Boris Yeltsin que llevó a su renuncia a fines de 1999, el caso de la crisis de Perú con Fujimori que renunció el 21 de noviembre de 2000, y el caso de la Argentina el 20 de diciembre del año 2001, con múltiples presidentes entre diciembre de 2001 y enero de 2002.

En todas las oportunidades estas eclosiones políticas significaron fuertes recuperaciones bursátiles posteriores, en algunos casos como la de Nixon y de Fujimori hubo que esperar para el piso del mercado, pero éste ocurrió y brindó histórica oportunidad de compra algunos meses después, igual que en el caso de la Argentina si miramos el Merval en dólares, no si lo miramos en pesos.

En el caso de Rusia que también puede ser el caso actual de Brasil, el piso del mercado ocurrió antes que la renuncia presidencial.

Pero el factor común de las salidas presidenciales fueron fuertes caídas bursátiles previas que anticiparon las eclosiones políticas, Rusia 1997-1998, EE.UU. 1972-1974, Perú 1997-2000, Argentina 1992-2002.

En el caso que nos ocupa la actualidad de Brasil el mercado bajista empezó en el año 2008 con la mejor imagen de Lula da Silva, y el piso en término de dólares recién se vio este año, con una caída formidable de su Bolsa y una depreciación de su moneda. El Bovespa pasó de niveles de 73.000 a niveles de 37.000 puntos, el real de 1,55 a 4,24, y el ewz de 102 a niveles de 12 dólares.

Luego de tamaña caída en reales, en dólares de su Bolsa, todas las noticias malas invadieron Brasil, recesión, imagen paupérrima de la presidente, renuncia del Ministerio de Economía, epidema como el zika y ahora el “impeachment”, con la gente en la calle pidiendo la renuncia de la presidenta. Estamos en las antípodas de 2008; en aquel momento le dieron el grado de inversión a Brasil como país seguro para invertir; hoy algunos de sus bonos son considerados junk bonds.

La ciclotimia hizo su trabajo: Brasil pasó del país venerado al país en desgracia; en aquel momento fue oportunidad histórica de venta y ahora muy probablemente es oportunidad histórica de compra en vistas al período 2016-2021.

Nuestros reportes se pusieron positivos y sugirieron compra luego de la epidema del zika identificando el piso, y la psicología es propia de los pisos de los grandes mercados bajistas, como estamos viendo una caída en EE.UU. para el segundo semestre quizás a partir de junio Brasil quizás devuelva parte de las fuertes ganancias que la sitúan en este 2016 como el mercado de mejor rendimiento del mundo, pero el bull market llegó para quedarse; todo lo malo está en los precios, nos parece.

Adicionalmente, si miramos el EWZ y muchas acciones en dólares, hay un claro ABC desde los techos del año 2008 con la C terminando debajo de la onda A, lo que en términos de Elliott marcan el fin de un gigantesco bear market.

Creemos que el piso en dólares del bear market ha ocurrido en todo caso si se da nuestra previsión de una gran caída en EE.UU. En el segundo semestre será Brasil en esa caída el país que debemos tener en la mira porque brindará una histórica oportunidad de compra, debiendo ser el mercado protagonista después de 2016 y hacia el próximo año Fibonacci de 2021.