Luego de un fin de año con perspectivas mejores que las esperadas, el sector agrícola comienza un año de cambios, con una suma de factores previsibles y tradicionales como la corriente de El Niño o los propios ciclos agrícolas, otros que no estaban en agenda a pesar de que era parte de la campaña presidencial de todos los candidatos como quita total de retenciones para algunos productos y quita parcial para la soja demás de un tipo de cambio más competitivo para el país, y luego tenemos un adicional no previsto por el sector como este inicio de año Fibonacci 2016 con su propia corriente de El Niño financiera inundando de noticias y recorte de precios en todos los mercados internacionales, dentro de esta tormenta perfecta debemos surfear nuestra cosecha de verano sudamericano, tomando decisiones con stock de campañas anteriores y cubriendo mercadería en producción. Si bien podemos decir que no es lo mismo un productor agropecuario, un acopiador o un industrial, podemos afirmar que dentro de su negocio todos saben dónde deja de ser rentable una materia prima dentro de su establecimiento, veamos entonces si podemos trazar parámetros dentro de nuestro modelo de análisis a uno de los principales derivados exportables de soja que produce nuestro país.

La Argentina es el principal productor mundial de aceite de soja; desde el complejo sojero se exporta casi la totalidad de la producción al mundo; es importante para nuestro país intentar estimar los precios de mercado internacional ya que otras variables de la economía como el ingreso de divisas, el empleo y la recaudación impositiva son dependientes de los precios internacionales de estos productos. Para estimar una proyección tomemos un análisis de los últimos 10 años y así tendremos un mejor panorama de mediano plazo, en el año 2006 el aceite de sojarealizó un mínimo de u$s 22 comenzando un nuevo ciclo al alza de cinco ondas perfectas, el primer impulso desde los u$s 22 a los u$s 27,68 da muestras de ese inicio para luego cumplir su proceso de corrección simple como onda dos a los u$s 23, una vez terminado y confirmado este proceso se comienza la ondas más participativa de nuestro modelo de análisis que es la tercera onda con un objetivo del 1,68 por ciento en comparación de extensión contra el primer impulso, este objetivo fue cumplido llegado al máximo de u$s 38 para luego comenzar una sana corrección de corto con la característica de ser una estructura muy corta para el tipo de proceso que había realizado y bajando sólo el 23% del último impulso, este tipo de correcciones cortas que sólo bajan un 23% anticipan que el movimiento siguiente es explosivo y como es característico en los mercados de contratos de futuros, las ondas cinco son las más violentas y extendidas propias del efecto apalancamiento que producen estos contratos y la participación activa de grandes fondos especulativos que ingresan sólo por tendencia, este último movimiento se dio en los inicios del año 2008 y no sólo marcando el máximo en los u$s 68,30 sino también dentro de consultoras de análisis tradicional dando objetivos muy alcistas, creando pool de siembra para que usuarios minoristas participen del negocio, informes en medios masivos con objetivos sobre los u$s 100 y publicidades que sólo aparecen en los techos del mercado, este tipo de propagandas en medios tradicionales aparece solamente en el momento más emocional del mercado, recordemos que los techos del mercado se dan con procesos eufóricos, jamás el techo de un mercado es una mala noticia como tampoco los pisos del mercado se dan con buenas noticias, sino todo lo contrario. Una vez terminado el ciclo completo al alza se inicia el proceso más profundo de corrección ya que al terminar las cinco ondas no debe corregir la última como venía haciendo sino todo el proceso desde los mínimos; a este proceso se le suma un problema adicional que coincide con la terminación del ciclo de largo plazo; en estos casos que no son aislados en el mismo momento teníamos otras materias primas como el petróleo y el trigo, que también hicieron sus máximo históricos ese año y otros, como el oro, el maíz, la harina de soja realizaron, los máximos de onda tres pero máximos históricos dos años más tarde.

El proceso correctivo se desarrolló con la primea onda “A” compuesta internamente con 5 ondas desde el máximo histórico de los u$s 68,30 a los u$s 28 en solamente 9 meses y dentro del mismo año 2008, fue una caída importante del 40 por ciento en muy poco tiempo, cuando las caídas son violentas y rápidas los rebotes también lo son, por lo tanto se desarrolló una onda “B” contratendencial de tres ondas que recortó el 76% de la caída llegando a los u$s 60 y dando inicio al último tramo de corrección de mediano plazo iniciando un primer impulso bajista desde los u$s 60 a los u$s 48 como onda 1 de C, luego un rebote lateral de 3-3-3 con un máximo de u$s 58 y comenzando lo que llamamos la onda tres de la cual se llega al objetivo planteado por proporción pero no por estructura interna, el mínimo de u$s 26 alcanzado en 2015 tiene la armonía de proporción entre la onda A de inicio y esta C en curso y puede haber terminado con esa armonía, pero si contamos internamente el final de la onda C podemos apreciar que sólo se ven 3 ondas proporcionales, por lo cual este producto puede tener rebotes a los u$s 33 inclusive a los u$s 37, pero estaríamos dentro de un rebote contratendencial de onda cuatro con objetivo final en los u$s 23 – u$s 24 donde sí terminaría en armonía y proporción. Sólo valores sobre los u$s 47 compuestos por cinco ondas proporcionales y consecutivas darían impulso a la confirmación de un nuevo ciclo, mientras que esta última estructura no sea realizada por el mercado estaríamos dentro de una tendencia bajista en curso muy cerca de terminar.

Por otro lado, si observamos la soja y continuamos el análisis publicado en Ámbito Financiero del martes 24 de noviembre de 2015 veremos que tenemos una muy baja volatilidad en los últimos meses e intentando mostrar un recuperación; esta recuperación de corto plazo no quiere decir el fin de la tendencia, sino más bien un rebote contratendencial para luego volver a caer a los u$s 280 como objetivo que planteado desde el inicio de la corrección, inclusive se pueden operar valores cercanos a los u$s 250 en el caso que la sobreoferta de Norteamérica sea abundante y los stock no bajen.

El año 2016 es un año de mucha volatilidad y tenemos que estar atentos no sólo al mercado de materias primas el cual tenemos alertas y reportes para nuestros suscriptores, sino también a los mercados de monedas, acciones, tasas y bonos, hoy en día no existen los mercados individuales o locales, cualquier problema que se presente en un mercado o región inevitablemente se traslada al resto por lo tanto estamos incorporando seminarios web gratuitos, en los cuales explicamos nuestros análisis ya sean de mercado doméstico (Merval, bonos y peso-dólar) o mercados internacionales (materias primas, índices mundiales y monedas), cualquier persona puede participar ya sea suscriptor de ruartereports.com o de ámbito.com con sólo enviar un mail a servicios@ruartereports.com, en estas presentaciones de las cuales también pueden hacer preguntas sin límite explicamos nuestra proyección del momento dando objetivos de precio esperado a los activos analizados.